Buscando árboles de sombra se plantaron muchos ejemplares de diferentes tipos. Ayudó en el proceso de selección un catedrático de botánica que sugirió plantar árboles iguales que los de los jardines de Granada. Lo intentamos, pero no prosperaron: plátanos de sombra, acacias y un larguísimo etcétera se dieron de bruces con el clima o dificultades no conocidas. En una ocasión se plantaron limoneros bordeando un camino, con la esperanza de que proyectaran su sombra benéfica en los meses de verano. Nuevo fracaso. Aún hoy 10 años después existen dos limoneros pero no son capaces de superar la barrera protectora de romero. En cuanto crecen y la superan son quemados por el frío del invierno. A los limoneros le sustituyeron unas melias, que están bordeando el camino, pero que tampoco son ejemplares de los que se pueda estar orgulloso. En definitiva existen muy pocos árboles de hoja caduca.
jueves, 24 de diciembre de 2009
Las coníferas
Publicado por Juan Ángel Brage en 18:24 jueves, 24 de diciembre de 2009
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