Quedan en la finca algunos árboles frutales, que tampoco han tenido mucho
desarrollo. En alguna ocasión se ha planteado talar los olivos, almendros y
otros árboles de huerta, que restan calidad al jardín, pero afortunadamente,
no se ha llevado a cabo, porque lo que inicialmente parecía fácil (que se
desarrollasen con normalidad árboles de sombre) se convirtió en un empeño
imposible. De estos árboles de huerta tenemos un manzano, con su fruto
abundante, un membrillo y varios granados. Todos de porte menor.
0 comentarios:
Publicar un comentario