Son los dos únicos ejemplares que hay. Tienen una misión muy importante y la cumplen, dar sombra sobre estos pequeños bancos de jardín. Sufrieron hace años serios destrozos por un vendaval, pero parece que se mantienen. Están
pegados ala fachada oeste de la casa y en la cima de la loma sobre la que está edificada.
0 comentarios:
Publicar un comentario